jueves, 4 de febrero de 2010

monstruo

Es curioso cómo se acomodan las cosas. O cómo las va acomodando uno, sin querer o queriendo, o como se puedan, yo digo. Pero de que pasa, pasa. O de que las hace uno, las hace. Como lo quieran ver y como sea que vean y hagan la vida.

Para mí, estos 29, casi 30 años de vida están agarrando sentido en este momento.

En este momento.

Ahorita tiene sentido haber sido concebida.

Quien sea que haya concebido a un ser como yo tiene una mente muy perversa y muy retorcida. Pero no tiene miedo y tiene voluntad. Por eso, ahora me queda muy claro, mis papás no tienen la mínima razón para arrepentirse de lo que crearon. Sí es medio monstruoso. Pero es una monstruosidad de absoluta belleza.

Estoy clara con eso.