Ah... Me van a decir exagerada, azotada, ridícula...
Hoy entregué un trabajo más. Por supuesto, esto todavía no ha terminado. De hecho, es apropiado decir que apenas he comenzado. Pero así está de intensa la cosa aquí. Sobre todo, me parece que lo más causa presión -sólo con respecto a los finales- es el hecho de que las clases no han terminado y ya hay materias para las que te piden entregas finales. Esto quiere decir que, a la carga semanal de trabajo, hay que agregarle la de los trabajos finales. Eso quiere decir, en mi caso, dejar mi trabajo de fin de semana en la cocina (que, por cierto, es mi ingreso básico), dejar de ir a clases, por supuesto (ya a estas alturas, se ven como una total y absoluta pérdida de tiempo) y dedicar tus días a hacer lo que puedas y entregar lo que puedas.
Se van a reir de mí, pero en mis momentos de mayor desesperación, escuchaba esta rolita.
El video está muy más o menos, pero la letra tiene su onda.