Perdí el hambre, las ganas de levantarme, las ganas de desvelarme por la tarea del día siguiente.
Dementes todos los que, controlados por las mentes manipuladoras del sistema, siguen y siguen el camino trazado y las formas diseñadas, ¿para qué?
¿Estamos recibiendo algo?
Hoy mi hermano (de vida, de casa, de sangre) recibió un regalote de cumpleaños adelantado tres días.
Ya consiguió trabajo el desgraciado. Y ahora parece que voy a tener que ir a Roubaix, eventualmente, para ir a visitarlo. Es esa estrellita que se ve al Norte, en Ile-de-France, al surecito de Picardie.
¡Mucho, broda! Y gracias. Porque hoy me hiciste recordar que había que seguir trabajando.
Y nada más para que se emocionen igual que yo, tomen una probadita del final film, presentado el 24 de abril en la Vancouver Film School. En una de esas habían perdido el sentido, también. Y a lo mejor piensan, como yo, no mames... yo también quiero.